
No vivas por nada.
Viví.




Su mirada de titanio.
Enmarcada en su sonrisa, mona lisa.
Triste-feliz.
Secretamente encirptada. Sin traducción.
Me gusta mirarla desde la cama.
Hermosa, sencilla, disfrutando la tranquilidad de la música.
Me gusta sentir tu olor a avellana, mezclado con gotas de jazmín.
Rodeando mis sábanas
No se deja mirar, no se deja querer.
Prefiere la oscuridad. Jamás ceder.
Su piel dorada parece un espejo, refleja lo que quieres ver.
“A buen entendedor, pocas palabras” me dice y se va.
Se marcha de mi vida y no la puedo encontrar.
Está perdida en la ciudad.
En el mundo gris de esta Buenos Aires que no la deja en paz.
Su mirada de titanio.
Enmarcada en su sonrisa, mona lisa.
Triste-feliz.
Secretamente encirptada. Sin traducción.
Se marcha de aquí, se queda en mí.
Y no me deja ir.
Ella es biónica.
Rosario se divide entre la carnalidad y la traición, la lucha y la derrota, el odio y la pasión. Rosario se divide, me divide: en ellos y yo, en lo que soy y lo que muestro. En todo esto.
No entiendo cómo funciona la vida, no entiendo cómo hacerla funcionar.
No puedo confiar en la gente. Eso es darle poder. Poder de destrucción.
Y yo soy débil, no puedo correr ese riesgo. Duele. Dolió.
No lo vas a entender.
Porque cuando mi versión menos cerrada parece cruel, no se puede hacer más nada.
No lo vas a entender.
Cuando el absurdo parece absurdo para el ajeno, demuestra que no lo van a entender.
En mi oscuridad es tan claro, es tan tranquilo.
No puedo ceder.
Me voy a esconder. Lo sabes.
Soy así, invisible a la luz del sol. Intocable. Mía, siempre mía.
No vas a poder entrar.
No voy a ser tu acto de caridad.
No voy a necesitarte. No vas a estar ahí.
Porque ya necesité, no estuvieron ahí. Y dolió.
No quiero versión beta.
Ya baje la guardia.
Ya falló.
Ya dolió.
There are not second chances.


Hablemos de la gente. No de las personas, de la gente. De esos seres vivos, que respiran y parecen ser humanos, pero que en realidad son parte de una vasta masa de almas, que no piensa... Sigue una idea sin saber porqué.
Mi universo es sucumbido por cientos de desilusiones diarias, desilusiones sobre gente que pinta un panorama bastante diferido de la realidad. Está bien, estoy acostumbrada. Sí. En cada persona en la que uno confía, está en suspenso el derecho a decepcionarte, es natural, es esperado, es predecible. No hay que esperar nunca nada de nadie, eso amortigua el golpe del fallo.
¿Qué es lo que motiva a la gente a actuar de este modo? Elegir, nada más sencillo que eso. Cada uno elije en qué creer, en quien confiar y supongo que después de todo, cada uno defiende su verdad, el problema es cuando no sabemos qué verdad seguimos, o porque realmente lo hacemos; el problema es qué perdemos en el camino por intentar pertenecer a la masa creyente de esa verdad universalmente errónea.
Mirar las situaciones en perspectiva es como sacarse el velo de los ojos y realmente mirar desde el plano más objetivo posible, la realidad. No hay verdades universales, hay elecciones universales a las qué un grupo de gente con sed de pertenecer, adhiere.
No pertenezcan a este grupo de seres indeseables.





Es bastante gracioso darme cuenta lo mucho que te conozco, lo poco que te tengo y lo nada que me importa. No es difícil pensar todo el tiempo quien tiene la culpa de qué. Como seres humanos vivimos buscando culpas y culpables. Nos sentimos demasiado bien impugnando almas sin problemas, nos sentimos demasiado bien arruinando. Esta en nuestra esencia.
No te preguntaste nunca porqué? Porqué vos? Porqué yo? Porqué no?. Yo vivo echándome culpas, aparentemente soy demasiado buena para culpar alguien más, o quizás porque realmente me gusta el papel de víctima. Me gusta verte en victimario. El malo de la película. El no. El sí. Él.
Siempre me gusto ser enfermiza, escribir cosas enfermizas, obsesionarme con algo, con vos, con la vida, con. Tener algo por lo cual ser, o hacer. Nunca me centré en mí, nunca me pareció propicio. Siempre me pensé vacía, sin mí en mí. No-lo-suficientemente-suficiente.
También me pregunto por qué las cosas más hermosas se me ocurren en los lugares más patéticos y mediocres. Me molesta. Quizás por eso desarrollé la necesidad de tener algo donde archivar cada momento, será por eso que llevo conmigo siempre mi cuaderno, será.
Hace mucho tiempo, y muchos cambios personales atrás, te dije que cada vez que volvía a vos, volvía a mí. Hoy no estoy tan segura de que algo de eso haya sido verdad. Tengo varios personajes para interpretar y soy una excelente actriz. Puedo ser quien quieras que sea, y lo seré para complacerte. No. No era yo, al hablar con vos. No. Ni vos fuiste vos, ni yo fui. No fuimos porque nunca existimos en más de dos.


