
sábado, 19 de noviembre de 2011
Merecido respeto

jueves, 17 de noviembre de 2011
Noches sin reproches V
Entraron un par de adolescentes buscando libros huecos y sin sentido. Me tranquilicé y las asesoré lo más objetivamente posible, es imposible influenciarlas cuando es un capricho. Entró una mujer de mi edad, unos 22 años. Me contó que escribía y le gustaba mucho leer Agatha Christie, sentí por un minuto que estaba hablando con otra versión mía, buscaba clásicos, coincidencia número 3, o un millón más o menos. Le recomendé “Amor en tiempos de cólera” de Gabriel García Márquez. Nadie puede vivir sin haber leído esa novela. Sin haber sentido esa novela.
Por un tiempo nadie entro al local, César me dejo las llaves y me dijo que se iba a hacer algunas diligencias, qué cerrara yo. Raramente se me paso la tarde sin pensarlo, quede rodeada del olor a libros nuevos, en soledad y un perfecto silencio. Ideal.
A 5 minutos de cumplirse la hora para contar la caja y demás…entra una mujer, no preste atención, muchas veces he entrado a librerías sin que si quiera notaran que estaba allí o solo para mirar en el último minuto de vuelta a casa, pensé que era por ese mismo motivo por el cual aquella desconocida me visitaba.
- Hola. – Escucho de fondo.
- Buenas Noches, ¿Necesitas algo?.
- Un consejo – y ahí levanté mi mirada sorprendida
- Si es al respecto de algún autor, encantada. Si es al respecto de la vida, no me hago responsable.
Las dos reímos.
Se quedo dando vueltas otros segundos por el local, y decidí mirarla con detenimiento. Me sonaba familiar sus ojos dorados y su pelo castaño. Era bella, y no hablo en sentido lésbico, puro sentido crítico, objetivo. Me detuve a mirar su ropa, siempre creí que la manera de vestir de las personas reflejaba su personalidad. Ahora bien, si me vieran a mí llena de colores por fuera y tan oscura por dentro se sentirían un poco desorbitados por la falta de concordancia. No era ni muy alta, ni muy baja. Estatura normal. Cuerpo normal. Pero sobre ella habitaba un aura de inquietud, deseo, esperanza y desesperanza al mismo tiempo. Suspiraba demasiado, más de lo normal, más que yo (y eso era decir mucho, muchísimo).
Su ropa me sonaba familiar, hasta que tuve una epifanía. Quizás, y solamente quizás, después de todo lo que estuvo esa mujer en mi cabeza, era un poco extraño que no la reconociera. De repente comencé a reírme silenciosamente. Sí, efectivamente era ella: la mujer del subte con tapizado de cabarute, la mujer de hoy a la tarde, la mujer de las lágrimas.
Mi cabeza se lleno de confusión, ¿era realmente posible que en una ciudad de 3 millones de habitantes, la misma mujer que me produjo desolación y pena se encontrara en la misma librería en la que trabajo, pidiéndome el consejo que yo quería darle incesantemente en el subte? No era solamente posible, sino que estaba sucediendo.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Noches sin reproches IV

Abro las canillas, la presión sale más fuerte de aquella con agua caliente, que la de agua fría. Rio por fijarme en esos detalles. Las cierro, me sumerjo en la bañera, apoyo mi cabeza en un costado y miro el techo. Me dormito entre la espuma y pienso que feliz sería el mundo, a veces, sin mí.
Después de 15 minutos empiezo a jugar con los grifos, los abro y cierro con el dedo gordo del pie. Soy demasiado alta para esa bañera, siempre lo supe y me acostumbré.
Salgo y me miro al espejo desnuda. Casi nunca tengo el valor de hacerlo y, aunque hay algo poético en mi piel, me odio a mí y a mis restantes 15 kilos. Siempre lo supe, solo lo disimulo. Sin embargo él estaba allí en la puerta de la librería, siendo capaz de amarme a mí y a mi exceso de carne, de piel, de desfachatez. Aún así no podía quererlo, creí demasiado tiempo en los finales felices y ahora sé que no existen.
Salgo del baño y voy hacia me habitación, todo seguía igual…un poco más empolvado, un poco más brillante. El sol estaba en su punto culmine, el reloj marcaba las 2.35pm, tenía tiempo de vivir un poco aún, pero no me decidía qué hacer. Aún así nada importaba, yo seguía muriendo junto al pasar de los segundos, mis células perdían fuerza y morían con rapidez inigualable. Siempre me asombró la idea de morir ante los ojos de todos y que ellos solo piensen que morir, es un momento.
Elijo con suma precisión la ropa, intento no repetir, no mezclar y arriesgarme a lo nuevo. Intento ponerme todas las propagandas positivas encima y salir con mi mejor cara de felicidad, como si hace dos minutos atrás no me estuviese muriendo de angustia entre las cuatro paredes de mi departamento en Capital. Salgo y la gente esta corriendo hacia el deber, qué asco me dan...soy tan parte de ellos y tan distinta a la vez.
Miro el reloj y me doy cuenta que estoy por llegar tarde a la librería, no quiero llegar tarde de nuevo. César me va a mirar con sus ojos de regaño y me mandará a la caja, a mí me gusta estar con la gente y ver sus ojos, descifrar sus gustos, sus pasiones. Cobrar es para gente común. Yo quiero inspirar.
Me tomo el subte, siento el olor a electricidad. Llega, se abren las puertas y la gente corre como si tuviesen un cronometro en la nuca, quizás yo también debería actuar así...pero no podría disfrutar de ver sus caras, mi cara. Son solo dos paradas, y tendré que dejar de ser yo para ser mi versión para ellos. Me siento en aquellas butacas forradas con un tapizado de semi-gamuza azul. Me parecen bastante de cabarute, pero me siento. Comienzo a mirar a la gente a mi al rededor, tienen todas mirandas cansadas, preocupadas. Me pregunto como me veré yo al lado de ellos, como me verán, si estoy igual, si estoy mejor. Veo una mujer sentada a mi derecha, mira al vacío y lágrimas brotan incesantemente recorriendo sus mejillas. Intenta disimularlas, he estado ahí, sé lo que se siente. Es imposible. No puedo evitar querer estar en esa cabeza, saber qué es lo que pasa.. y escribir sobre ello. Pero no puedo, soy una pasajera más y estoy por bajarme. Ella sigue ahí sentada, sola, sin tener una solución a su brote emocional. Llega mi parada, la gente se levanta y la pierdo de vista. Subo hacia la superficie. Sigo pensando en ella, en mi trabajo, en inspirar, en escribir, en llegar a horario.
martes, 15 de noviembre de 2011
Noches sin reproches III
Me levanto, bostezo de nuevo, me estiro. Voy al espejo y recuerdo la noche, el día anterior. Él entrando en la librería, buscándome, necesitándome como yo siempre lo necesite. Yo, fría, escéptica, distante. ¿Qué había hecho conmigo?.
Esta vasta y molesta Buenos Aires me recuerda que hay un mundo ahí afuera, abro las cortinas y ahí está, gris, sedienta de vida. No desayuno, abro la cajita de mentas yanquis que tanto me gustan para sacarme el gusto a mañana y me siento en la computadora. Visito el diario, facebook y demás yerbas. Empiezo a escribir, a divagar hasta que se hace la hora de estudiar un poco. Abro los libros, estudiar dos carreras es un reto, pero simplemente nunca pude diferenciar si quería ser periodista o tener una licenciatura en letras, después de todo, es todo lo mismo: letras, mi fuerte.
Antes de si quiera leer un hoja miro de reojo la batería, pienso ¿por qué no?, miro el reloj… ya eran pasada las 10, el consorcio no me podía decir nada. Aún así desisto, me doy cuenta que las ganas son por falta de voluntad de estudiar…como siempre.
Leo un par de hojas, entiendo, escribo, termino. Me acuesto boca arriba entre las sábanas blancas, mamá siempre ponía sábanas blancas en casa, y siempre me gustaron tanto. Suspiro en mi pijamas improvisado, pienso. Mudarme de mi pequeña ciudad en el interior a la gran ciudad era mi sueño, ahora Buenos Aires me da demasiadas ganas de morir, me siento paradójicamente muerta. Lo viví buscando a él y una vez que me encontró, me escapé. Nunca voy a poder entender qué es lo que hace esta ciudad a mí cabeza.
lunes, 14 de noviembre de 2011
Noches sin reproches II
Renacieron sus ojos miel entre la gente, me miro y no le pertenecí.
Intento poseerme con sus ojos, consumirme como siempre lo ha hecho.
Pero no le pertenecí, me atrevo a creer que quizás nunca le pertenecí,
que quizás fue todo un mal sueño, una aventura masoquista
Se acerco con su majestuosa reconocible belleza,
Dejándome sin aire como siempre, pero sin robarme
Me miro fijo, como si esperara algo de mí,
la reacción obvia que no iba a volver a suceder
Lo mire con el rabillo del ojo, con desprecio, con memoria
- Hola, ¿cómo andás? - Me susurró al oído
Tenía una mezcla de sentimientos adentro, me había encontrado en la ciudad en la que nadie se encuentra a sí mismo, y yo debía responderle porque me había escapado aquella noche. Porque lo use para cerrar las heridas de su autoría
- Bien, ¿qué necesitas? – Después de haber podido amarlo yo estaba alejándome de él, quizás siempre hice lo mismo, siempre después de recibir amor me cerré y lo alejé porque sabía donde terminaba la historia, porque sabía que palabras iban a salir de sus labios, porque no me hace falta imaginación para darme cuenta.
- Pensaba que podíamos hablar, te estuve buscando.
- Yo también me estoy buscando, pero raramente me encuentro ¿sabes?
- Solías decir que cuando estabas conmigo te encontrabas
- Sí, también solía decir que te amaba
Fue un golpe bajo, siempre supe como alejar a alguien, es la parte más fácil, ¿para qué dejarlos entrar, si eventualmente todos se van a marchar? Se quedo tieso mirándome, mi soberbia me gano de mano y solté un prepotente - ¿Qué? – Sacudio la cabeza, como queriendo despejarla, me miro y me dijo:
– Tenías razón, no sos la misma.
- La gente nunca es la misma.
- Pero vos eras tan diferente, tan..
- Tan tuya?
- Tan íntegra.
- No me vengas con ese tipo de boludeces sentimentalistas y espirituales, me haces acordar a mí.
- Ya no tenés esperanza?
- Ya no tengo corazón.
- ¿por qué?
- Es más fácil así.
- No sabía que eras fan del facilísimo
- Y yo que vos fueras psicólogo.
- Quizás deberías conseguirte uno.
- No reflejes en mí tus necesidades.
- Bueno, me voy.
- Ya conoces el camino hacia la puerta.
- ¿No me vas a decir nada?
- ¿Te tengo que aplaudir mientras te vas?
- Baja de la nube, por ahí alguna vez entiendas algo de la vida.
- Baja vos, yo ya me caí hace rato.
- No entendes nada.
- Vos.
Y cerró estrepitosamente la puerta con un estruendo de fondo. Sentí por primera vez que no estaba enajenada ni a él ni a su enojo, era tan fácil hacerlo enojar, hacer que se marchara, que me odiara.. Nunca me había dado cuenta lo mucho que lo conocía sin saberlo.
domingo, 13 de noviembre de 2011
guess she gave you things, I didn't give to you
Tengo contaminación mental a causa de la contaminación visual. Algún día entenderán (aunque espero que no).
jueves, 10 de noviembre de 2011
Noches sin reproches
Se levanta, la cabeza le da vueltas. Su obsesión por las bebidas blancas le trae consecuencias. Se pone una camisa que esta tirada en el piso, agarra su bolso y su ropa. Se dirige al baño.
Blanco y amplio, luminoso. Era un día soleado, esos que indican el nuevo comienzo de algo, el fin de lo malo. Esa clase de día después de una tormenta. Simple.
Se mira al espejo, se arma otra vez. Se reconstruye la desfachatez y deja de lado el amor, a ella no le sirve, le provoca lucidez. Hoy no quiere sentir.
Abre la puerta del baño, allí esta él en la cama, durmiendo, tranquilo, inconsciente de la consiente verdad, libre, tan suyo y queriendo ser tan de ella, tan rechazado.
No se trataba de amor esta vez. Era venganza mezclada con anhelo. Pero nunca amor, era imposible que fuera amor. Ella no sentía esas insensatas reacciones.
Abre la puerta silenciosamente y se marcha al ruido de la sucia ciudad. Deja, finalmente, el pasado atrás cerrando todas las puertas para que no se pueda filtrar. Sella viejas emociones, anula puertos débiles y sonríe. Ahora él sufrirá su calvario.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Lean atentos.

martes, 8 de noviembre de 2011
STOP.

lunes, 7 de noviembre de 2011
Palco Vip.
Días que marcan destinos.
Se sienten aires de cambios, aires radioactivos.
Su mirada de titanio.
Enmarcada en su sonrisa, mona lisa.
Triste-feliz.
Secretamente encirptada. Sin traducción.
Me gusta mirarla desde la cama.
Hermosa, sencilla, disfrutando la tranquilidad de la música.
Me gusta sentir tu olor a avellana, mezclado con gotas de jazmín.
Rodeando mis sábanas
No se deja mirar, no se deja querer.
Prefiere la oscuridad. Jamás ceder.
Su piel dorada parece un espejo, refleja lo que quieres ver.
“A buen entendedor, pocas palabras” me dice y se va.
Se marcha de mi vida y no la puedo encontrar.
Está perdida en la ciudad.
En el mundo gris de esta Buenos Aires que no la deja en paz.
Su mirada de titanio.
Enmarcada en su sonrisa, mona lisa.
Triste-feliz.
Secretamente encirptada. Sin traducción.
Se marcha de aquí, se queda en mí.
Y no me deja ir.
Ella es biónica.
domingo, 6 de noviembre de 2011
sábado, 5 de noviembre de 2011
Your skin makes me cry.
Rosario se divide entre la carnalidad y la traición, la lucha y la derrota, el odio y la pasión. Rosario se divide, me divide: en ellos y yo, en lo que soy y lo que muestro. En todo esto.
No entiendo cómo funciona la vida, no entiendo cómo hacerla funcionar.
No puedo confiar en la gente. Eso es darle poder. Poder de destrucción.
Y yo soy débil, no puedo correr ese riesgo. Duele. Dolió.
No lo vas a entender.
Porque cuando mi versión menos cerrada parece cruel, no se puede hacer más nada.
No lo vas a entender.
Cuando el absurdo parece absurdo para el ajeno, demuestra que no lo van a entender.
En mi oscuridad es tan claro, es tan tranquilo.
No puedo ceder.
Me voy a esconder. Lo sabes.
Soy así, invisible a la luz del sol. Intocable. Mía, siempre mía.
No vas a poder entrar.
No voy a ser tu acto de caridad.
No voy a necesitarte. No vas a estar ahí.
Porque ya necesité, no estuvieron ahí. Y dolió.
No quiero versión beta.
Ya baje la guardia.
Ya falló.
Ya dolió.
There are not second chances.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Rosario II
Lastimosamente, esta cualidad se está volviendo popular. Se está volviendo moda.
El mundo under, va de a poco renaciendo de sus cenizas para volverse popular, y todas las Barbies Huecas y los Machos Alfas están eligiendo el camino de lo alternativo, sin entender porqué. Dejándonos a aquellos quienes nos hemos sentido refugiados en aquel mundo de la frivolidad de la realidad, huérfanos de universo para escapar.
jueves, 3 de noviembre de 2011
The darkness gets deeper.

Las construcciones están a flor de piel en Rosario, molestando por doquier, el polvo, la gente, las bocinas, los gritos, yo. Noviembre es un mes conflictivo, el año ya termina, ya termina? Si, ya termina. Gracias a Dios. De cualquier manera, la gente no sonríe por la calle y yo me pongo mis lentes negros para ver sus ojos con descaro, para notar que no son felices, preguntándome porque.
Son las 6 am, mi perro esta acostado cual humano en la cama, los apuntes desparramados en el piso. Mi cuello no da tregua y decide estallar en tirones de dolor. Aún así, sigo. Sigo porque vivir es inherente a mí, porque terminar con mi vida no está en la lista de cosas para hacer, y si alguna vez me retumbó como una idea apetitosa, ya no lo hace más.
Estoy intentando buscar un sentido, una razón, un por qué. Me alieno a las obligaciones y no me dejo ser, hago las cosas de una forma automática para no sentir el tedio. De noche soy electricidad y de día soy el viento, estoy pero no me siento viva.
Soy luz en la oscuridad, mezclada con algo más para poder brillar; intento embustirme, escaparme de esta realidad. Querer y no extrañar.
Crecí, desde enero a abril, desde mayo a agosto, desde agosto hasta aquí. Me gusta mirarme en el pasado, sonreír por aquella ingenuidad intacta que tenía, por ese ángel que a veces mato a garrotazos. Pero él sigue ahí, dándole magia a mi forma de ser. Ese ángel que tengo dentro mío que me hace inimputable, eterna, frágil y severa. Que me llena y me hace especial, el 1%.
¿Cuánto de todo lo que hiciste te hace sentir orgulloso?, ¿Cuánto de vos merece ser felicitado?. Por lo pronto, yo solo estoy aprendiendo a vivir, pero vos, vos que pretendes tener tu vida solucionada, vos que estas feliz con tu Dios, a veces mi Dios, a veces el Dios de nadie, ¿qué te hace vivir?, ¿qué te hace sentir?
Me pregunto si algún día voy a levantarme, mirarme al espejo y no reconocerme. Me pregunto si puedo aún más perderme. Los cambios son buenos, pero a mí no me gustan los cambios, no los llevo bien hasta que los incorporo porque no queda otra opción. Siempre hay otra opción, pero nos gusta creer que no. Siempre tenés la opción de levantarte y dejar la habitación, dejar tu vida, tu cabeza en algún lugar.
Alguien esta fumando estrepitosamente en algún balcón, alguien está llorando en su habitación, alguien está haciendo el amor. Siempre me pregunto qué estaré haciendo yo (vos).
Alguien que está pretendiendo creer, que está pretendiendo importarle. Todos fingen y alguien es real. Alguien que puede ser vos, pero que siempre soy yo. Alguien que es alguien qué murió.
lunes, 31 de octubre de 2011
Indivi-dualidad

Hablemos de la gente. No de las personas, de la gente. De esos seres vivos, que respiran y parecen ser humanos, pero que en realidad son parte de una vasta masa de almas, que no piensa... Sigue una idea sin saber porqué.
Mi universo es sucumbido por cientos de desilusiones diarias, desilusiones sobre gente que pinta un panorama bastante diferido de la realidad. Está bien, estoy acostumbrada. Sí. En cada persona en la que uno confía, está en suspenso el derecho a decepcionarte, es natural, es esperado, es predecible. No hay que esperar nunca nada de nadie, eso amortigua el golpe del fallo.
¿Qué es lo que motiva a la gente a actuar de este modo? Elegir, nada más sencillo que eso. Cada uno elije en qué creer, en quien confiar y supongo que después de todo, cada uno defiende su verdad, el problema es cuando no sabemos qué verdad seguimos, o porque realmente lo hacemos; el problema es qué perdemos en el camino por intentar pertenecer a la masa creyente de esa verdad universalmente errónea.
Mirar las situaciones en perspectiva es como sacarse el velo de los ojos y realmente mirar desde el plano más objetivo posible, la realidad. No hay verdades universales, hay elecciones universales a las qué un grupo de gente con sed de pertenecer, adhiere.
No pertenezcan a este grupo de seres indeseables.
sábado, 29 de octubre de 2011
For me, it isn't over.
Me quedaría una vida viéndote parpadear. Respirar.
Pasiones Biónicas.



viernes, 28 de octubre de 2011
Rosario I

miércoles, 26 de octubre de 2011
La question c'est voulez-vous.
martes, 25 de octubre de 2011
Invention.
lunes, 24 de octubre de 2011
60 minutes.

Es bastante gracioso darme cuenta lo mucho que te conozco, lo poco que te tengo y lo nada que me importa. No es difícil pensar todo el tiempo quien tiene la culpa de qué. Como seres humanos vivimos buscando culpas y culpables. Nos sentimos demasiado bien impugnando almas sin problemas, nos sentimos demasiado bien arruinando. Esta en nuestra esencia.
No te preguntaste nunca porqué? Porqué vos? Porqué yo? Porqué no?. Yo vivo echándome culpas, aparentemente soy demasiado buena para culpar alguien más, o quizás porque realmente me gusta el papel de víctima. Me gusta verte en victimario. El malo de la película. El no. El sí. Él.
Siempre me gusto ser enfermiza, escribir cosas enfermizas, obsesionarme con algo, con vos, con la vida, con. Tener algo por lo cual ser, o hacer. Nunca me centré en mí, nunca me pareció propicio. Siempre me pensé vacía, sin mí en mí. No-lo-suficientemente-suficiente.
También me pregunto por qué las cosas más hermosas se me ocurren en los lugares más patéticos y mediocres. Me molesta. Quizás por eso desarrollé la necesidad de tener algo donde archivar cada momento, será por eso que llevo conmigo siempre mi cuaderno, será.
Hace mucho tiempo, y muchos cambios personales atrás, te dije que cada vez que volvía a vos, volvía a mí. Hoy no estoy tan segura de que algo de eso haya sido verdad. Tengo varios personajes para interpretar y soy una excelente actriz. Puedo ser quien quieras que sea, y lo seré para complacerte. No. No era yo, al hablar con vos. No. Ni vos fuiste vos, ni yo fui. No fuimos porque nunca existimos en más de dos.
jueves, 20 de octubre de 2011
Corazón-Coraza.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Trashy confessions.
La palabra, Pablo Neruda.
martes, 11 de octubre de 2011
Lo nuevo viejo.
Sentirme vacía. Insufiicente. Insulsa.
domingo, 9 de octubre de 2011
Someone like you II
Martín:
sábado, 8 de octubre de 2011
Hear me,
viernes, 7 de octubre de 2011
martes, 4 de octubre de 2011
Make a move.

Llegué a su departamento vacío y solitario. Deje mis cosas en la mesa, me miró y sonrió con sus dientes grandes y perfectos. Todo en él lo era.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Bewilder
El problema es no ser ya quien solías ser cuando te gustaba escribir descaradamente.
Uno siempre ve mal los problemas de la gente, y se compadece.
Es como tener lástima.
Y yo siento lástima.
Pero por mí.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Someone like you.
domingo, 18 de septiembre de 2011
You saved my life once.

Siempre fui muy inocente, sin idea de la vida, inconsciente. Nunca tuve una ambición real, una meta más que el futuro que imaginaba fantasiosamente de chica, ese futuro digno de película norteamericana en el que la persona poco popular se convertía en un boom el resto se su vida. Creo que un poco de lo que buscaba (y siempre busqué) era reconocimiento - y nunca me di cuenta.
martes, 13 de septiembre de 2011
Voy decidida a buscarte.
lunes, 12 de septiembre de 2011
+/-
miércoles, 7 de septiembre de 2011
You should know.
martes, 6 de septiembre de 2011
Querer a alguien es darle el poder para destruirte.

domingo, 4 de septiembre de 2011
She is.
No es suficiente. No.
viernes, 2 de septiembre de 2011
It's all abaut them.
Entonces ¿cuál es el problema si yo conscientemente (y subconscientemente) sé que esto es así? ..no lo sé. No logro concebir la idea de una persona para mí allá afuera.
Lejos de aires de egocentrismo y auto-admiración, que claramente no están en mí, lejos de todo. No concibo la idea que alguien tenga el ideal del amor en la misma dimensión que la mía. No consigo encontrar a alguien que me llene enteramente.
Me contamino la cabeza con millones de películas de amor e intento encontrar alguna respuesta, pero no hay mucho. Sé que es ingenuo e incrédulo creer por mi parte que algo de lo que pase en ellas pueda ser verdad.. pero tan mal estamos como seres humanos que ya no puede existir un amor intenso y de verdad? real? que respete?. Es por eso que me niego a caer en las normas sociales, o lo que sea que sean esas normas. Diganme moralista, ilusa, ingenua. Pero no quiero creer que eso también desapareció.
Hoy hago un post en el cual la antigua yo habla. No me importa, es bueno volver a las raíces.
Still alive.
sábado, 27 de agosto de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
I could kill me tonight, and think that everything's allright.
domingo, 21 de agosto de 2011
This is my destiny.
viernes, 19 de agosto de 2011
Why if we got it all wrong?
Ya no tengo más nada para decir, no necesito escuchar más nada, hago oídos sordos a la realidad. Soy deprimente, lo sé. Pero esta en mi esencia ser así, es parte de mí y me gusta.
miércoles, 17 de agosto de 2011
Well I'll teach you to love what you are afraid of.
No soy nadie digno de admiración, he cometido los errores más estúpidos que pueda cometer cualquier ser humano.
jueves, 11 de agosto de 2011
Tick tick boom
Esos días medios húmedos que anuncian tormenta pero te alegran el vivir siendo soleados. Ese fue el día de hoy, un día de verano, de enero, mezclado con una humedad casi inmunda que me hizo feliz, raramente. Algo en mí había cambiado, estaba feliz de seguir viva, de no haber atentado contra mí en ningún arranque de locura. Estaba con todas en contra, pero con ganas de seguir. Fue un capítulo de mi vida filmado de colores en vez de en blanco y negro.
martes, 9 de agosto de 2011
Maybe I lost my way, or maybe is vice versa.
lunes, 8 de agosto de 2011
domingo, 7 de agosto de 2011
Take off.
viernes, 5 de agosto de 2011
Light me up, when I'm down.

Sus ojos me miraban expectantes, temblorosos, seguros. Únicos. Él quería saber las respuestas para las preguntas en su cabeza, quería mis respuestas.. y como siempre, yo no estaba segura. Nunca estoy segura.

