martes, 27 de marzo de 2012
sábado, 24 de marzo de 2012
24 de Marzo, Día de la Memoria.

martes, 20 de marzo de 2012
de los días en Gibraltar.. - 2
Su comportamiento al pasar los días no variaba, a veces la veía leyendo libros gigantescos y subrayando, por lo que pude deducir que estaba en sus jóvenes 20's y estudiando alguna carrera universitaria muy demandante; otras veces iba con su computadora y escribía sin cesar, siempre tuve la duda si es que era una persona muy amigable en las redes sociales y vivía conectada o era alguna especie de escritora clandestina que encontraba refugio en un pequeño bar de San Telmo, entre el olor a antigüedad y polvo. Solía estar conectada a sus auriculares rojos, a veces miraba por la ventana y se perdía como a mí tanto me gustaba, entrando en una especie de trance cósmico y volviendo al planeta tierra para continuar su travesía. Eran mis 15 minutos favoritos del día, en los cuales podía admirarla sin descaro, sin el miedo a ser descubierto.
Un martes, mientras tomaba mi clásico café y pretendía leer un libro de Kafka en mis visitas diarias al café de Gibraltar, aunque en realidad era para adorar la compañía un tanto lejana de una damisela desconocida, me invadió el cuerpo una sorpresa inesperada.
- Che Ramón! ¿Me haces un té para llevar? Hoy no me quedo.
- Dale, ahora te lo hago, y está vez va por cuenta de la casa.
- Pero Ramón!
- No seas necia. Esta decisión no está sujeta a queja ni mucho menos.
- Argh..
Era la primera vez que escuchaba su voz, firme, gruesa pero sin dejar de ser delicada, segura. Estaba a menos de 10 centímetros de mí, y finalmente esa mujer que estuve ingenuamente vigilando (a falta de forma menos espeluznante para decirlo), estaba en frente mío, con sus ojos café, su pelo espumoso y largo, vestida con una pollera celeste, tacones blancos y un saco que la hacía parecer más alta de lo que era. No sabía aún su nombre, pero presentía que no iba a tomar mucho, necesitaba solo una línea lo suficientemente buena para iniciar una conversación en recompensa de no poder verla vivir un par de horas en un bar perdido en San Telmo.
Me miró por un instante, como alguien que mira a un extraño, sosteniendo una sonrisa educada y dudosa. Legítima. Le sonreí de vuelta y atiné a soltar una conjunción de palabras que parecieron correctas, con dejo de complicidad acogidos por el ambiente, ahora cálido.
- ¿Sabías que no se llama Ramón, verdad?
Soltó una risotada y me miro como uno mira a un infante después que éste le hace una observación naive. Tomó la banqueta de al lado mío, se sentó, acomodándose como si fuera a contarme un secreto.
- ¿Ves? ¿Ves su cara? Me dijo muy cerca al oído, con una distancia casi obscena, casi clandestina, casi imperfecta.
- S..sí - Solté una mirada de confusión.
- Esa es la cara de un hombre que se llama Ramón y fue un ex-convicto de la cárcel de Devoto, luego de cumplir la pena por matar a su esposa e hijos - Me miró impaciente, esperando mi reacción. Su posición ostentaba seriedad.
No sabía qué responder, jamás había estado en una situación de tal índole, ¿quién era verdaderamente aquella persona al otro lado del mostrador?, ¿quién era verdaderamente ésta mujer de ojos almendrados susurrándome al oído los detalles de un aparente criminal que había hecho mi café?, ¿qué actitud debía tomar?, ¿debía asustarme?, ¿jugar de valiente?, ¿de incrédulo?.
Pedro, o Ramón, o como se llamara, le entregó en un vaso térmico su té, seguido por un "Gracias" sentido y un guiño de complicidad.
Me miró y susurró antes de irse, con el mentón apoyado suavemente en mi oreja: "Podes dejar los caóticos pensamientos de tu cabeza a un lado, todo lo que te dije recién es una mentira" riéndose, como una niña que acababa de jugarle una broma a su hermano mayor con la única satisfacción de jugar con su mente. Dejándome la cabeza paralizada, se marchó dejando en el aire un olor a jazmín que no fui capaz de olvidar.
Ramón, o mejor dicho, Pedro me dijo:
- Es buena ¿eh? La mejor escritora de historias que conozco. La única persona que puede hacerte creer que el cielo es rojo a pesar de que vos lo veas azul! - Me confesó sabiamente. Reí en mis adentros, recordando mi historial con mujeres manipuladoras y reeplanteándome mi interés por seguir acechando a una mujer que cumplía con el patrón de los fracasos anteriores. Tomé un sorbo de mi café, y quise retirarme de aquél lugar.
- Chau Ramón! - Grité, pensando en lo absurdo de la frase.
- Adiós hombre! ¿Espero verlo mañana para admirarla a la niña? - Y con esas líneas, todo el acto de disimulo que pensaba tan bien desarrollado, cayó como una realidad embustera.
- ¿Era tan evidente?
- Usted no es el único que se detiene a mirarla, esa muchacha es una piedra preciosa en bruto. Es una pena verla siempre sola. - Y con esa frase, se volvió a prender la llama del interés.
- ¿Siempre sola? - Me atropelle por responder.
- Sí.
-Quizás es algo que debamos remediar, ¿no le parece Ramón?.
- Simplemente no la lastime a la damita. Es de las buenas.
- Gracias por el consejo, pero probablemente ella me lastime primero a mí antes de que yo la lastime a ella.
Con la mirada sorprendida de Ramón, o mejor dicho Pedro, reposando en mi nuca, me fui del bar y comencé a manejar sin destino, tenía la leve sensación de estar en esos momentos de la vida, que marcan historia y ser consciente de ello. Cómo si ese momento, ese instante, lo definiera todo.
domingo, 18 de marzo de 2012
de los días en Gibraltar..

Me gustaba mirarla desde lejos, en vista panorámica. Quieta, mirando hacia el mismo punto 15 minutos, ida. Se notaba en su fachada que a pesar de dejar su mente volar, su cuerpo se mantenía alerta, participando del contexto en su perfección No muchos podían verla en realidad, no muchos la sentían como yo lo hacía. Sus parpados color oliva, sus majestuosas cejas condecorando sus fuertes ojos color café, que transmitían más de lo que debían, más de lo que ella quería, era dueña de una mirada que podía destruirme el mundo.
sábado, 17 de marzo de 2012
Recordar es mi forma de vivir.
jueves, 15 de marzo de 2012
lunes, 12 de marzo de 2012
Preciosa.
Sentada en tu vestido rojo y tus tacones azules que brillan.
Te voy a regalar Nueva York en año nuevo y un poco de Paris en verano.
Te voy a regalar el tiempo de vida que me queda,
porque ser quien yo quiero ser, me impidió ser quien en realidad soy.
No pude amarte porque no quise lastimarte,
Pero vivo desorbitado porque no puedo encontrarte,
No te siento cerca ya, te siento perdida y adolorida,
Como si el mundo se estuviera derrumbando
y no te alcanzara la vida para solucionarlo.
Chocando a mil por hora contra una pared. Muriendo.
Siempre supiste como ser mi extraña de ojos tristes,
Como cautivarme las ideas y encerrarme en tu red.
Me acuerdo como si fuera ayer,
23 de febrero el teléfono sonando otra vez,
"Ella se mató, loco, ella se mató" gritaban del otro lado.
Me necesitabas, ¿no?
¡¿Por qué no gritaste?! ¿Loca desquiciada!
aire
Tengo algunos amaneceres que valen la pena ser contados, algunas mañanas que no quiero respirar y otras en las que me siento tan viva. Muchos me preguntan si me arrepiento de ciertas cosas en mi vida, en realidad, me gustaría poder decir la verdad. Me arrepiento de casi todo lo que hoy recuerdo, me siento a imaginar como hubiese sido mi vida en diferentes circunstancias, vagabundea mi mente por lugares inciertos hasta que me doy cuenta que el presente es todo lo que tengo y me conformo.
Soy una eterna conformista que no se satisface ni siquiera con acostumbrarse a la realidad como está. Soy ciclotímica hasta la espina dorsal. Tengo sobredosis de toxicidad en la sangre, mucha palabra podrida adentro y muy poca valentía, en ocasiones, mi pseudo hippismo ideológico me ataca y busca una salida de emergencia en mi actividad diaria.
jueves, 8 de marzo de 2012
De una cosa estoy segura.
- ¿Qué se supone que haga? Ya lo perdí todo, es lo único que me queda..
- Busca algo diferente, algo que no hayas perdido.
- Es una buena persona, una buena alma.
- Y el amor? ..
- Y.. el amor vendrá con el tiempo.
- No es una fruta que crece en los árboles.
- ¿Qué hago?
- Corré
- Hacia dónde?
- Hacia un futuro que te depara algo mucho mejor que lo tuviste y que lo que vas a tener.
- Pero..
- Pero nada, el futuro te va a traer algo mejor de lo que el pasado te trajo, que lo que el presente te regaló. Viví con la mira a tu única meta irrefutable..
- ..ser felíz.
jueves, 1 de marzo de 2012
Are you there?

Entonces, en la pintura de la vida te fijas cuantas manchas negras hay, y ves que el tigre de bengala se transformó en un jaguar, feroz por poder. Tomas un tiempo para asimilar los cambios, para bajar los cambios y te planteas como llegaste a ese punto en el que no le podes abrir el corazón a nadie, ni a vos misma, enredándote en una maraña de mentiras para callar las voces en tu cabeza que te decían que algo iba mal, que ibas cuesta abajo.
Los días pasaron a ser nocivos, y la noche te embriagó en su sabor, semiamargo, somnífero, encantadoramente narcótico. Corriste bajo la sombra de una esperanza, de un fantasma.. de un hombre que no era muy hombre, alguien que no buscabas, un capricho de la infancia, tóxicidad en su máxima expresión en la balanza.
Algo había que intentar, había un vació que llenar, un dolor que callar. No importa cuantas veces tomes un sorbo de ese vaso, no importa cuantas veces tomes pastillas para morir un rato o para quedar despierta otro, no importa la pasión que le imprimas a tus ideales.
En algún lado, momento, instante.. vas a estar sola, vas a sentirte perdida, muerta. Vas a dejar de existir, un día te vas animar y vas a apretar el gatillo. Dios no perdona a los suicidas, pero vos no necesitas perdón, necesitas un adiós.
viernes, 24 de febrero de 2012
La piel del infierno - Parte 1.
Mi nombre es Martina, 20 primaveras vividas y errores en el pasado de los que me arrepiento. Actualmente estoy en la mitad de mis estudios, vivo estresada y analizo las cosas en mi cabeza dos veces antes de decirlas. Soy fría, calculadora y manipuladora; me defino a mí misma, como una mujer con moral de hombre (quizás por eso no tuve muchas amigas en la secundaria...).
Mi historia comienza cuando tenía 12 años, no voy a mentir, solía tener una personalidad demasiado alegre y bondadosa para lo que era la gente que me rodeaba, es un poco inimaginable que niños de tan corta edad conlleven a hechos tan feroces y malvados, pero no me voy a poner a hacer un estudio psicológico de sus mentes retorcidas, que el día de hoy florecen adultas y siniestras. Toda mi vida fui a un colegio privado, pero de barrio, completo con niños parecidos a mí: sin pretensiones. Pero para ser completamentes honestos, el colegio iba en picada y la mayoría de mis compañeros se habían transferido a otras instituciones de mejor reputación. Mamá pensó que ésto era una buena idea, o así parecía cuando me encontré con ellos en una charla en la merienda (edad 10): "Marti debía tener la mejor de las educaciones, en un lugar adecuado, cerca de casa..", no hubo objeción ni de papá ni de Luisina, mi hermana.
Me "mude" de colegio a los 12 años, dejando a los amigos de toda la vida atrás y fue por primera vez que sentí miedo del futuro (sensación que se quedaría conmigo toda una vida). Éste colegio de renombre, era un colegio católico, con gente de clase alta, bonita, ambiciosa. Mi primer día fue un tanto extraño, lo mismo con el resto de los años de mí estadía en esa institución, bueno.. hasta que mí estadía fue visible.
Era eso que uno llama comúnmente "cero al izquierda", cosa que no me molestaba, porque cuando me encontraba en el spotlight, era porque el "it group" decidía que era mi día de castigo. Siempre tuve una contextura grande para una chica de mi edad, tenía 12 años y medía 1.60mts, pesando 50 kilos, pero que sea completamente irracional el hecho de que se pensara que alguien podía llamarme "gorda", no evitó que eso sucediera. Aún así, a ellos les gustaba más usar apodos completamente revolucionarios, como "cerda". Mamá no ayudaba, sus discursos al verme tomar un pedazo de pan extra eran "vas a terminar rodando"; "van a decir 'ahí viene el chanchito'"; "después no querés que te insulten..". Mí destino era predecible.
Solía volver a la escuela empapada en lágrimas, rogando que alguien pusiera algún límite a insultos inexcusables. Reclamando que los niños de colegio católico, eran peor que los de colegio laico; reclamando a gritos que no eran niños buenos, como mamá había prometido (otra justificación de la mudanza de institución).
Finalmente a los 14 años, pude establecerme cómodamente en la clandestinidad. Me odiaba, había ganado más de 70 kilos, y había crecido 15 cm. Ahora no era el centro del chiste, ahora me temían por mi tamaño y mi fuerza, todas mis compañeras estaban experimentando el amor por primera vez, saliendo con chicos del curso; empezaban a salir a bailar, a ser más notorias de lo que a eran.
En esos tiempos mis objetivos para pasar por el día eran 2: que el día terminaran las 8 horas del infiero e ir a inglés. A veces pienso que esa era salida de emergencia a tanta carga emocional. Las chicas eran más buenas, me trataban bien y me sentía libre de culpa y cargo por ser diferente, tenía oportunidad para demostrar quien era y no sentirme marginada. Tenía la oportunidad de ser.
En el 2007 cumplí 15 años, y toqué fondo. En inglés un chico nuevo entró, como todos los años, pero éste era diferente. Su nombre era Santino, 14 años, 1.89mts, jugador de basquet, tímido y desesperadamente intrigante, suave. Mis esfuerzos por conocerlos fracasaron y quizás hasta se traslucía el hecho de que mi corazón se aceleraba cada vez que él estaba cerca, que solo ponía mi mano en la frente para espiarlo entre los espacios de mis dedos mientras leíamos algo. Siempre me gustaba pensar que la profesora estaba más que enterada de mi situación, ahora alarmante. Me había enamorado por primera vez, y los hombres, que siempre habían sido enemigos, se había transformado en una especie intrigante.
Al día siguiente de conocerlo, antes de bañarme, contemple mi figura en frente del espejo. A pesar de que el amor había llegado para iluminarme un poco la existencia, me seguía odiando, me detestaba; solía soñar por las noches que mi cuerpo estaba desconectado de mí, y cortaba a cuchillo las partes extra de mi cuerpo, solía soñar que era bella y delgada, prototipo; en cada deseo pedido, en cada oportunidad que me daba para desear algo utópico, pedía perder peso, ser bella, ser notada.
Mi obsesión continuaba, y la impotencia comenzó a apoderarse de mí, busqué acciones drásticas para resultados drásticos, y todo lo que parecía mejor, posible, cerca de mi alcance (luego de ir 3 años a nutricionistas, gimnasios y demás yerbas que solo incrementaban las ganas de soluciones rápidas). Dejé de comer, progresivamente perdía el apetito, inconscientemente, lloraba mucho y limitaba mis raciones de comida a una por día, hacía mucho ejercicio y me mareaba demasiado seguido. Estuve en este estado lamentable por varios meses, mientras Santino seguía ignorándome, dándome justificaciones para continuar actuando demente por alguien que ni si quiera me decía "hola", todo por no poder ser bella.
Tenía 15 años, y había bajado 20 kilos en menos de 6 meses. Incluso yo me sorprendí de la efectividad que la disminución de comida tenía en mí. Me sentía bien, la gente había empezado a notarme, había empezado a dejarme ser antes de juzgarme, si tan solo hubiesen sabido no creo que hayan pensado que era tan genial. Santino abandonó el curso de inglés y se mudó de ciudad, todo parecía evidenciar que yo ya no tenía motivos para privarme de la comida, todo parecía evidenciar que podía volver a hábitos sanos, había empezado a pesar dos cifras (mi meta a concretar).
Pero al cumplir 16 tenía tanto poder sobre mi vida, sabía donde apretar para que doliera y donde apretar para que ya no. Ese no era el punto, no quería morir, quería prevalecer, sobresalir. Había probado el "spotlight" y me había gustado tanto que cambie el amor hacia un hombre, por el amor hacia la atención y, de repente, todas esas frases que mamá me gritaba de chica al ver que comía más de lo debido, habían empezado a resonar en mi cabeza con eco insoportable cada vez que alguien me ofrecía comida.
No era muy difícil esconder mi hábito, o la falta de él. Siempre tenía la excusa en la punta de la lengua, o comía en la escuela, o en la casa de una amiga; o no tenía hambre, o no me gustaba el menú del día (adosándole a ésto una queja de papá "esto no es un hotel donde tenes un menú, acá comes lo que hacemos en el día".. razón suficiente para no hacerlo). La forma más efectiva de todas, la que a mí más me gustaba era: dormir. Eventualmente se volvió la más adecuada, la más fácil para acallar al hambre y a los mareos. El juego se había acostumbrado a vivir en mí, y yo me había acostumbrado a sus reglas.
Había solo unas pocas condiciones: primero, no tenía que morir; segundo, mamá no tenía que darse cuenta; tercero, nadie tenía que saberlo (en el minuto en que todos lo hicieran, la mirada de admiración iba a pasar a ser lástima y vergüenza, y no era correcto pertenecer al it group y tener defectos).
jueves, 23 de febrero de 2012
SMILY.
Tus grandes dientes blancos sonríen, tus ojos me miran fijos y dubitativos, tenemos éste momento para ser felices, éste. Pensar que quería abandonar algo que me hacía bien, solamente demuestra las mil y una formas de auto-boicot que mi subconsciente siembra para seguir en la depresión y soledad, costumbres difíciles de desarraigar.
Comprendí, que hay algo tan bello y tan sublime en la nostalgia, la tristeza y la depresión, que creo que en algún punto era difícil desmembrar una costumbre, arrancar la hierba mala y dejar crecer el pasto que algún día me daría vida.
lunes, 20 de febrero de 2012
The shadow of who we used to be.
Quizás me tome una pausa de la obsesión,
Dicen que nada es imposible,
Dudando de nunca volverte a ver.
jueves, 16 de febrero de 2012
Found.
domingo, 12 de febrero de 2012
Tan Biónica.
sábado, 11 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
Well yeah, I'm fucked.

Soy un lindo trabajo para cualquier psicólogo, no confío en la gente y los alejo cuando las cosas se ponen mal, me creo con hombros de hierro y tengo pausas de llanto frenéticas. Vivo "playing cool" pero en realidad adentro mío estoy estallando de pavor. Vivo muerta.
lunes, 6 de febrero de 2012
Cosecho lo que siembro.
A veces me gusta investigarte, no estoy segura si hago bien, si hago mal. Sé que juego con fuego y que los límites son imborrables aunque no lo quiera, pero quiero, quiero borrarlos y dilucidar el futuro desde una botella de vino, junto a vos.
¿Cómo exactamente es el ser humano, que en su momento de mayor apogeo, desea volver estar en la base, para disfrutar de ciertas tentaciones que, a la vista de todos, se ven mal? Ya no puedo ni escribir acerca de lo que quiero y es como si el mundo hubiese colapsado ante mis pies, logrando todo lo que quería, pero siempre cambiando mi lista de qué querer al obtenerlo. ¿Realmente somos así? ¿Tan pusilánimes que no podemos admitir un minuto de bienestar y silencio?, sin darnos cuenta, que tarde o temprano, lo único que vamos a hacer es terminar en una habitación, solos, escuchando nuestra propia voz.
Y aún así, sigo imaginando la dulce tortura de sentarme a tu lado en una tarde nevada, para respirar aire fresco que llegue directo a los pulmones, renovando energías; la dulce tortura de otro invierno entre tus sábanas, viviendo tu piel y mi piel.
Tu paranoia es un poco excitante y el brillo de tus ojos refleja un alma inmortal, tentadora y eternamente confundida.
Vos, cansado de los reproches y yo llena de banderas blancas de paz, para vivir la guerra. Así, cerca tuyo, acompañándote desde el silencio, desde el anonimato, llena de alevosía, de sed de ser vista.
Vamos, fumemosnos un cigarro y dejemos la vida pasar.
Tentándonos.
domingo, 5 de febrero de 2012
sábado, 4 de febrero de 2012
Nuevos ojos.

viernes, 3 de febrero de 2012
Undisclosed Desires.

Creo que hay una legión de personas, personas que están tocadas por una varita mágica, que están destinadas.. a qué? a ser algo grande, a soportar el dolor y el caos.
sábado, 28 de enero de 2012
...
martes, 24 de enero de 2012
L'existentialisme.

Entonces, el mundo se pone difícil,
Poder decir adiós es crecer.
Suspiraban lo mismo los dos
y hoy son parte de una lluvia lejos
no te confundas no sirve el rencor
son espasmos después del adiós
Ponés canciones tristes para sentirte mejor
tu esencia es más visible,
Del mismo dolor
Tal vez colmaban la necesidad
pero hay vacíos que no pueden llenar
no conocían la profundidad
Quedabas esperando ecos que no volverán
vendrá un nuevo amanecer.
Separarse de la especie
por algo superior
no es soberbia es amor
no es soberbia es amor
sábado, 21 de enero de 2012
Hace algún tiempo que no tengo paz.
- ¿Y qué se supone que tengo que hacer?, ¿qué es lo que esperas de mí? ahora, ya.. ¿qué esperas?.
martes, 17 de enero de 2012
Re-ensamble
¿Nosotros queremos vivir rápido y morir jóvenes?
domingo, 15 de enero de 2012
It's alive.



Lo malo de los recuerdos es que siempre están ahí, sigilosos, escondidos, invisibles.. hasta que un día te invaden de la nada, te estremecen, te recuerdan lo que no fue, lo que fue y lo no será, te recuerdan que alguna vez sentiste algo por querer sentirlo, te recuerdan que no te tuviste que forzar para algo natural.
Recurrimos a miles de personas para no sentirnos solos, al alcohol o a las drogas, sin darnos cuenta que ello nos aíslan más, nos consumen.
Hace un tiempo atrás me encerré en mí porque no quería volver a sentir el corazón roto, volver a ovillarme en mi cama y sentirme vacía, despreciable, inútil.
jueves, 12 de enero de 2012
ADN
Pase mucho tiempo de mi presente realidad, de mis cortos y a su vez largos años, sola. Creí en mucha gente que se marcho y busqué venganza lastimando a personas inocentes, como si haber sufrido mucho me hubiese dado una suerte de "free pass" para hacer sufrir a los demás, como si esos buenos seres a los que me estaba enfrentando ahora, lastimada y vapuleada por el siniestro destino, tuvieran la culpa de mi "dura vida". No tenía idea de nada.
Entre los eventos sociales rescaté a alguien que me rescató a mí. Siempre fui muy cerrada, muy agresiva, muy mía.. siempre lo fui, y tengo la idea que siempre lo seré, pero él, en suerte de "curador", "salvador" o lo que sea.. se tomó el tiempo de escucharme y la paciencia para soportar mi maldad naive y mis miedos. No lo voy a negar, fui muy filosófica y él tenía un lado filosófico que se ensamblaba a la perfección conmigo, eramos elocuentes y ácidos, una buena dupla para una amistad. Esperaba ansiosa las noches para hablar con él y compartir un poco de mí, descubrió alguna forma mágica para hacerme sentir que sus palabras no eran mentiras, que yo sí valía, que a lo mejor sí era interesante y que todos mis miedos e inseguridades no tenían fundamentos. Eso es lo que siempre fui, una insegura que se escuda en la agresividad para prevenir situaciones a futuro que pasaron en algún pasado desafortunado. Eso es lo que escondo, las viejas cicatrices de guerra que no quiero mostrar, que me avergüenzan, que me hacen ser quien soy hoy en día. La agresión y el carácter fuerte protegen mi vulnerabilidad, creando una imagen ilusoria de lo que soy y de lo que fui, y entiendo que no tengo la culpa, que los astros, algún Dios, mi forma de ser: obtusa e incalculable, puso los números adecuados para que las matemáticas dieran así. Entendí que no hay nada mal en mí, que no está mal estar en mi piel.
Sin embargo, la historia me demostró que la gente se va a seguir marchando de mi lado a penas me conozcan, como si ésa es una suerte de hechizo que se rompe cuando me dejo ver, en algún pozo depresivo o momento de inseguridad juraría que es porque no soy suficiente, pero no.. si soy suficiente, soy suficiente para mí y eso basta.
domingo, 8 de enero de 2012
Challenge.

miércoles, 4 de enero de 2012
Nada más.
Entre las coordenadas del tiempo me vuelvo inexacta, invisible. Me encuentro en la humedad de un callejón sin salida y me pierdo en un mundo con posibilidades. La luz golpea mi piel a la mañana con una violencia invisible y desmesurada, constante, fluida.. mis ojos se asustan, mi corazón se acelera y todo mi cuerpo revive de una vez.
Mi respiración comienza de ser inconsciente a ser completamente voluntaria, por ahora. Jamás me dí cuenta lo diagramada que estuvo mi vida hasta que perdí algo que se suponía que no debería perder, hasta que perdí a alguien que no se suponía que me iba a abandonar, a alguien que prometió estar ahí para siempre.
Quedé a la deriva. A la deriva quedé.
Sola.
Quieta.
Fría.
Nunca en mi vida conocí una persona así. Por sus poros derrochaba arte y causaba en mí, una sensación narcótica. Sobredosis de endorfinas. Camina(ba) por la ciudad descuidando su aspecto y detallando cada preciso momento. Sonreía como si tuviese 12 años, con su labio inferior más prominente que el superior, con sus ojos en degrade, con picardía, asesino.
Quería vivir eternamente en sus fotos y renacer todas las mañanas en su edredón, borracha de éxtasis, de su perfume. Borracha de peligro. Vulnerable.
Jamás me preocupo ser su presa, jamás me molestó sentirme embelesada y drogada por su presencia. Tonta, estúpida, a corazón abierto.
lunes, 2 de enero de 2012
No alcancé a distinguir si ésto es amor o algo fingido.
Un año atrás, en la primera entrada de enero, era una persona completamente diferente a la que soy hoy. A veces está bueno rebobinar, para ver lo mucho que hemos mejorado (o empeorado). Mí problema es vivir sin presionar >>forward.
Me dí cuenta que uno de los errores del amor, es la emoción. Uno se emociona por tener al lado a alguien tanto qué no ve y no percibe lo que realmente siente. La realidad usa de trasfondo la mentira y tiempo después se apodera de nosotros la desesperación del vacío, de la ausencia de consistencia en el sentimiento: la confusión.
¿Cómo decís que no a todo lo que buscabas?
viernes, 30 de diciembre de 2011
Otro año que se va....
Otro más, otro año encima, muchas más experiencias y un mayor crecimiento como persona; eso es lo que saco de cada año que pasa.
Detesto todo tipo de sentimentalisamos, pero al mismo tiempo los quiero. Y hoy, penúltimo día del año, no puedo evitar ponerme a hacer balances, qué perdí y qué recupere; qué descubrí y qué oculté; qué escribí y qué hablé; qué hice y qué haré (no hacer, jamás está permitido).
Si lo miro en perspectiva, por dios.. mejor no mirarlo en perspectiva. Me da esa extraña sensación, que el 2011 en general, no fue un buen año para la mayoría; ojalá que no, ojalá que muchos de ustedes lo recuerden como uno de los mejores años de sus vidas, todos nos merecemos un año de esos.
Por mi parte, fue un año marmolado. Comenzó siendo muy bueno, tuvo altos y bajos, bajos, bajos, bajos, y aunque sé que no estoy en el apogeo de mí año, no puedo decir que lo termino mal, porque me di cuenta que todas esas que yo consideraba sumamente importantes y esenciales, no son más que accesorias, que nadie me quita el tiempo vivido y que debo, definitivamente, actuar más. Creo que en parte ése es mi mayor defecto, no actuar tanto y sentarme a escribir todas las cosas que debería decir, pero es mí mejor manera, es mí manera.
En éste 2011 me dí cuenta que incluso aquellas personas que te dijeron alguna vez "voy a estar siempre", no lo están; que que nadie te va a dar ayuda sin que la pidas; que jamas voy a pedir a ayuda porque creo que mi autosuficiencia se prueba y agranda un poquito más con cada nuevo obstáculo; entendí que mi coraza es demasiado gruesa y que quizás es mejor empezar a construir sobre ella, de manera que se afine solita, por el peso.. o que se sedimente; entendí que no tengo que depositar mi felicidad en nadie, y quizás demasiado; que escribir es mi pasión y no lo cambiaría por nada; que soy bastante diferente a los demás y no está mal; que pertenecer no es importante; entendí que ser perfecta, no es ser feliz.
El 2011 me mostró la verdadera cara de la gente y me enseñó a no pre-juzgar, quizás aquellos que son más bizarros son quienes mejores personas son, me enseñó que el tiempo muestra la verdadera esencia de las cosas, baja caretas y entendí que incluso el silenció se considera emisión de juicios que uno jamás dijo. Cada loco con su tema.
Conocí gente que valió la pena, gente nueva que me refrescó.
Lloré bastante, pero más reí.
Nos vemos.
Hola lindo, hola '12.
jueves, 29 de diciembre de 2011
"I still care"
miércoles, 28 de diciembre de 2011
L♥ve - The real deal.

A pesar de los años, a pesar de los baches, hay algo que amo mucho de mi familia y eso es el amor que se tienen mis padres. Uno piensa que después de 10 años de noviazgo, 30 de matrimonio, dos hijas y muchos problemas de salud en el medio, ése amor se pudo haber diluido…pero no.
Mi mamá es médica, trabaja en diferentes ciudades y pueblos alrededor de donde vivo. En un determinado día de la semana, viaja y vuelve de madrugada. Ése día mi papá sin quejarse ni alardear la espera a la madrugada, tranquilo, paciente. Preparándole media hora antes de su llegada la cena; sea ésta (hora de llegada) las 3 de la mañana o las 12 de la noche, para escuchar sobre su día y mirar un rato televisión juntos hasta irse a dormir.
Quizás me vuelvo emocional porque es mi familia, pero un amor que pasó por tantos, tantos, tantos altos y bajos es un amor que ciertamente vale todo, y es el tipo de amor que quiero tener a mí lado.
No sé qué va a ser de mí mañana, ni dentro de un año, mucho menos dentro de 10. Sé que no voy a ser quien yo espero ser, porque jamás la vida te da esa chance. Pero sí sé que quiero vivir el resto de mis días con un amor así, un amor resistente, un amor antibalas.
Tuve un gran ejemplo de amor, no me voy a resignar a vivir versiones contemporáneas. El jugo no es rico aguado, el amor tampoco.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Like this
Fallo en cada paso, y a veces disfruto de mi error.
No entiendo límites.
No vivo por límites.
Vivo mía y libre.
Tómame, o déjame.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Take me away

martes, 20 de diciembre de 2011
FLAMES A
A las vísperas de un año que se iba, lo mejor para mí era escapar de mi hábitat natural, esperando que al volver todo fuera diferente. Tener fe en un verano que iba a acortarse por mi vagancia académica, a disfrutar de pocas vacaciones…pero vacaciones al fin.
Siempre tuve una especie de adicción por la gente que tiene una imagen desastrosa, obsesiva. Me gustó toda la vida jugar con los límites, mis límites. No hace falta decir, que lo límites de los demás son tentadores, sobretodo de las personas con enfermedades compulsivas. Las relaciones enfermizas me tientan, sentirme completamente perseguida…hay algo de belleza en eso, en todo eso.
Mis infortunios quizás tienen nombre pero probablemente sean, en su mayoría, mi culpa. Querer escapar no es coincidencia, es consecuencia.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Chasing Pavements.

martes, 13 de diciembre de 2011
El destino me dijo "yo te espero", y me esperó.

Soy muy orgullosa para pensar que él me salvó, o quizá le atribuí a tantos idiotas mi salvación que no quiero arruinarlo a él también. Pero me motivó a que yo me salvara un poco más, me motivo a querer ser mejor. Tarde o temprano, nos damos cuenta que eso es de lo que se trata el amor, de querer darle tu mejor versión, querer ser mejor por él; no de salvar a alguien.
Llegó en un momento en el que me odiaba, un momento en el que había mucha locura en mi cabeza. No puedo explicarlo, no quiero explicarlo. Pero llego en la cima de mi enfermedad para ayudarme a dejar de volar y poder poner los pies en la tierra. Estoy enferma, pero no lo siento, gracias a él no lo siento. Es mi anestesia.
No soy capaz de ver mis virtudes, por eso amo mis defectos y los defiendo, son los únicos que me marcan y definen como soy hoy. Él es positivo, ve magia en mí y yo no la encuentro. No soy perfecta, pero me ve perfecta. No necesito llenar espacios con palabras para que me quiera, necesito mirarlo fijo un poquito más de lo debido, y darme cuenta que esto es real.
Me quede un rato mirando por la ventanilla del taxi. Eran las 3 de la mañana y mis pies me estaban matando, jamás entendí porque me empeño en usar tacos siendo alta, pero es parte de mí. Sin quererlo, empecé a pensar en él, en cómo se dio todo. No diría que fue suerte, no diría que fue el destino. Diría que fuimos, somos, dos personas que se encontraron después de buscarse tanto. Supongo que a veces llegan esos momentos, momentos en los que cumplimos la cuota de tristeza y podemos empezar a ser felices, a sentirnos un poco más completos. Reales. Vivos.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Noches sin reproches X
- Te vine a buscar.
- …
- Mis viejos tuvieron un accidente.
- No me digas que te contaron de tu concepción.
- Están muertos Rebe.
Y ahí, en un minuto, la razón de mi existencia había cambiado. Todo había cambiado, el enojo se fue, el rencor. Quería abrazarlo, cuidarlo y decirle que todo estaba bien, pero quizás eso era lo que él sabía que yo iba a hacer. En el fondo, me conocía más que lo suficiente, sabía qué decir y qué hacer para tenerme a sus pies, para volver a ser su muñeca. No podía ceder, el orgullo era muy grande ésta vez.
- Bien, 2/5 … ahora anda por tus hermanitos y la herencia es completamente tuya.
- Sos una enferma, te convertiste realmente en una pelotuda.
- ¿Entonces por qué estás acá?
- Porque creí que de ese personaje nefasto que me mostrás, que construiste y que no sos vos, quedaban vestigios de esa mujer de la que me enamore.
- ¿Qué carajo boludo?, en serio, ¿qué carajo? Viniste a pedirme consuelo y consejo, o viniste a pintarme una mentira para que te tenga un poco de compasión? Perdóname pero el karma es muy poderoso.
- ¿Vos realmente pensas que te estoy mintiendo?
- ¿Vos realmente pensas que soy tan estúpida? Sos la persona más manipuladora que conocí en mi vida.
- Hija de puta.
- ¿Qué me dijiste? – Me acerque a su cara, mirándolo desafiante, furiosa.
Me tomó fuerte de la cinutra, sin temor y me dijo - Te amo – desarticulando mis sentidos, mis articulaciones, mi vida. Me besó, vaya si me besó. Lo hizo como si fuera la primera y última vez, con el corazón en la punta de su lengua, con azúcar en las comisuras de sus labios y fuego en sus ojos. Me besó y me sentí tan amada, tan endeble. Tan suya, siempre tan suya.
Después de ese beso una vorágine de sensaciones acudieron a mí, y a él, las cosas se fueron un poco de las manos, o se fueron demasiado a ellas desesperadas quitándonos la ropa. No lo sé, pero terminamos como si los últimos 5 meses nunca hubiesen sucedido, como si nada del pasado fuera real y, créanme, yo no quería que lo fuera.
- Perdón.
- No sé qué pretendes que te diga.
- Cierto... vos no crees en esas palabras paganas.
- Yo no creo en vos.
- ¿Y qué fue esto?
- Que te ame, no implica que te crea. Te amo pero no creo una sola palabra que sale de tu boca.
- Lo de mis viejos, por ejemplo?
- …
- Eso es real.
Un escalofrío bajo mi espina dorsal y me paralicé.
- Sos un sádico hijo de puta si me hiciste creer que era mentira para acostarte conmigo.
- …
- ¡¡OH POR DIOS!! SÁDICO HIJO DE RE MIL PUTA. – Parándome y agarrando las cosas.
- ¿Me vas a dejar hablar?
- Te odio hijo de puta, te odio.
- Están vivos.
- …
- …
- …
- Estás jugando con mi cabeza otra vez?
Así era él, así eran sus pequeños enfermos juegos mentales, otra vez lo mismo. No iba a cambiar.
- Te amo.
- No me vengas con esas estupideces de amor ahora. Decime la verdad.
- ¿Podes dejar de cortarme cuando hablo?
- Te amo.
- Eso ya lo escuché.
- REBECCA, CERRA EL PICO.
- Ni se te ocurra gritarme. Acá la histérica soy yo.
- CÁLLATE.
- …
- Te amo, a vos y a toda tu complejidad mental, a tu manera de sobre-analizar las cosas, a tu poder de escanearme, saber lo que pienso y estoy por decir. Te amo y te necesito en mi vida, cómo jamás pensé que iba a necesitar a alguien. Soy un cínico, sádico hijo de re mil puta, pero jamás te manipularía porque vos sos libre y así me gustas: libre, histérica y malhumorada. Mis viejos están internados, pero están bien…mañana les dan el alta. No estuve bien en mentirte, pero necesitaba saber que todavía sentías algo.
- Andáte.
- Reb..
- ANDÁTE.
- ¿Por qué?
- Por que vos me querés libre, pero con las alas cortadas; me queres idealista, pero de tus ideales; me querés mal humorada, pero con sonrisas; y yo no puedo ser dos mujeres a la vez, a penas puedo ser yo misma y quererme.
Eso es lo que vos no entendes del amor, el amor no es poseer y necesitar Galo, el amor es sentir y sufrir por mal que suene, el amor es querer que la otra persona siga adelante. Vos no queres que yo siga adelante, vos querés que fluya en la constancia y a mí la constancia no me va. No me va esto, esto de no verte en 5 meses y que vuelvas a querer adueñarte de lo poco que es mi vida y mis metas. Querés que vuelva a obsesionarme con vos, con tu piel, tu olor, tu amor. Yo vine acá buscándote a vos y me termine encontrando a mí, ya no importa nada Galo, ya no te quiero ver. Quiero encontrarme a mí, pensé que buscándote a vos iba a poder, pero vos querés que me encuentre sin perderme…y yo no estoy segura que pueda hacer eso, no estoy segura si quiera si me enamoré de vos o de mi versión de vos. No sé ni quien sos, ni quien fuiste. No sé ni quien soy, ni quien fui. Pero no quiero un adiestrador de perros en mí vida, no quiero que me adiestres…quiero que me ames en toda mi salvajez. Y no podes mi amor, no podes. No podes vivir conmigo y tampoco sin mí. Pero yo sí puedo Galo, yo sí. Es lo que voy a hacer.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Speaking with the eyes.
Una mujer habla con la cajera de la estación de servicio sobre alguna mentirosa dieta mágica; un hombre toma un café mientras mira el tráfico pasar.
Los autos furiosos por la calle ni me notan, ni me quieren notar. Yo hoy, no quiero ser notada, no hasta la noche tardía que libera mi magia y me hace sentir menos extraña en mi misma.
En una esquina de la misma estación, del mismo bar, exactamente al fondo a la derecha contra una pared, hay una mujer con su libreta roja y su birome roja, escribiendo esto. Intentando dar algún sentido a media hora de existencia perdida y muchas mentiras on the rocks.
Afuera, las madres dejan niños en escuelas caras, con autos caros. Adentro, adentro mío esta la sensación de que Noviembre es el mes en el año en el que se toman todas las decisiones finales y se consolidan todos los cierres. Eso espero, eso necesito.
Anteanoche me deje ser, hablé de mí siendo yo, hablé de él y cómo marco trascendencia en mi vida. Hablé de todo y me volví a sentir bien, como en los viejos tiempos cuando realmente importaba (cuando realmente le importaba).
A pesar de ser otra persona, comienzo a creer que no es tan imposible sentir lo mismo de nuevo, sentirme bien, no tener miedo y en caso contrario, superarlo. Esforzarme cada día por ser más yo misma, por quererme. Eso fue todo lo que deje de hacer, lo que perdí.
Los primeros amores no se olvidan, pero yo no te quiero olvidar ni menos, yo quiero dejar de escribir de vos, superarte.
La gente sale a la calle a luchar sus batallas, alguien muere en algún rincón y vuelve a renacer.
Hay gente que dejé atrás como arte de magia, sin razón. Otros que no puedo olvidar. Hay personas que abandoné porque ya no me necesitaban, pero en su mayoría, porque yo ya no las necesitaba. Así de honesto, así de real, así de hiriente. Me han abandonaron y abandonaré, es la ley de la vida.
Los guerreros se levantan todas las mañanas y viven, los cobardes se visten de excusas. Yo, escribo. Ése es mi escudo incorruptible, mi espada letal, mi fuerte.
El sol oxida los ojos de la ciudad, los desgasta generando ceguera, cambiando su moral, sus valores. Innovando. El sol oxida los ojos de la ciudad y me herrumbra a mí que estoy estática en el piso y no me puedo mover. No tengo suficientes fuerzas como para debatirme entre caminar al futuro, seguir estática en el presente o regresar a mí amado pasado… melancólico y ahogado.

Quizás sea hora de sentir el presente, hora de sentir y ver qué tal nos va.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Clueless

Hoy me siento un poquito vacía, pero no mal.
Quizás sentirse vacía es una buena señal,
Señal de que perdiste un poquito de vos,
Para dárselo a alguien más.
Quizás querer es más que coincidir.
Tal vez, lo importante de querer, es ceder.
Confiar.
Quizás todo no es tan trágico,
Ni tan depresivo.
Quizás lo quiero.
No. Quizás no, lo quiero.
Me gusta mirarlo y ver pureza en sus ojos.
Sonreírle y sentirme bien.
Me gusta que sea exactamente de mi misma altura,
Tener manos más grande que las suyas.
Qué me mire y me ponga en mute.
Qué me abrace y lo disfrute.
Me gusta que me quiera y a mí, me gusta quererlo.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Roto y descocido.
Seguís siendo un enfermo.
Y yo estoy un poco enferma también.
Gracias a vos.
Estoy un poco sola en mí soledad.
Vení a acompañarme. Vení.
Solo un enfermo cura a otro enfermo.
Quiero todo, en velocidad.
Pero no puedo tenerte.
No quiero tenerte.
Porque no me gusta no poder.
Poder.
Enredarme en tu plástico y fundirme.
Desaparecer.
Vivir siempre tuya y mía.
Disuelta los dos, en mí.
Estoy enferma.
Vení a curarme. Vení.
Solo un solitario puede acompañar a otro solitario.
No me quieras.
No me hace bien.
Nadie correrá a salvarme.
Ya no siento las palabras que te digo.
Ya no siento las palabras que te decía.
Ya no siento paz.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Amanece, y se nos acaba la vida.
jueves, 1 de diciembre de 2011
One and Only.

Apoyo mi frente en su mejilla y me siento tranquila.
Toma mi mano y le da un beso.
Suspiro sin que se dé cuenta.
No quiero necesitarlo.
Sentirme vulnerable.
Pero acá estoy yo, acá esta a él.
Y lo quiero, vaya si lo quiero.
Pisar tantas minas.
Reventar tantas veces.
Valió la pena.
Juntar los pedazos de nuevo.
Seguir caminando.
Valió la pena.
Porque todo lo que una vez imaginé,
está acá, junto a mí.
Hoy.
Gracias.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Noches sin reproches IX
Jamás todo lo que tenía fue bastante para hacerme feliz. Siempre me sentí acosada por esa sensación de sentir todo el tiempo la guillotina en el cuello por no cumplir con las expectativas, esa mentira de convertir las expectativas de los otros en las tuyas. De mentirme, porque no puedo evitar tener dentro mío el chip de complacer. Creo que en cierta medida a todos nos pasa, algunos maduran y dejan estas sensaciones atrás. Yo no puedo, forma parte de mí aunque ya no quiera, aunque me haga mal.
Después de esa semana metafísica que tuve, los meses siguieron corriendo como si nada importara. En la facultad me seguía yendo mal pero bien, intentando salvar materias suicidas en últimos momentos y recibiendo felicitaciones de parte de mis profesores por mis historias.
A pesar de eso, no podía evitar ver en sus miradas decepción, sentía sobre mí sus miradas de acero y sus mentes pensando “si te esforzaras más, serías brillante”. Siempre lo sentí, pero el asunto es que yo no quiero esforzarme, no me interesa. Prefiero vivir la vida lo más que pueda, que tener una nota más alta. Es decir, ¿de qué sirve ser un alumno 10 si toda tu juventud la pasaste entre libros?, de qué sirve si no vivís nada?
Y en mi teoría había un pequeño charco, una falencia, un error. Porque lo que menos estaba haciendo en ese momento, era vivir mi vida.
No amaba, no sonreía, no sentía. Me sentaba en mi sillón a mirar el cielo y compadecerme por mi vida. Me sentaba ante la vida, pero no hacía nada por ella. Angustiantemente estática, y no había nada que me movilizara a cambiar. Nada.
Exactamente 3 meses después de nuestro primer encuentro (y en mi peor momento depresivo), suena el cascabel de la puerta de la librería, a las 8 menos 5 de la noche.
Era él de nuevo.
Llorando.
Rogando.
Vulnerable.



