lunes, 24 de octubre de 2011

60 minutes.


Es bastante gracioso darme cuenta lo mucho que te conozco, lo poco que te tengo y lo nada que me importa. No es difícil pensar todo el tiempo quien tiene la culpa de qué. Como seres humanos vivimos buscando culpas y culpables. Nos sentimos demasiado bien impugnando almas sin problemas, nos sentimos demasiado bien arruinando. Esta en nuestra esencia.
No te preguntaste nunca porqué? Porqué vos? Porqué yo? Porqué no?. Yo vivo echándome culpas, aparentemente soy demasiado buena para culpar alguien más, o quizás porque realmente me gusta el papel de víctima. Me gusta verte en victimario. El malo de la película. El no. El sí. Él.
Siempre me gusto ser enfermiza, escribir cosas enfermizas, obsesionarme con algo, con vos, con la vida, con. Tener algo por lo cual ser, o hacer. Nunca me centré en mí, nunca me pareció propicio. Siempre me pensé vacía, sin mí en mí. No-lo-suficientemente-suficiente.
También me pregunto por qué las cosas más hermosas se me ocurren en los lugares más patéticos y mediocres. Me molesta. Quizás por eso desarrollé la necesidad de tener algo donde archivar cada momento, será por eso que llevo conmigo siempre mi cuaderno, será.
Hace mucho tiempo, y muchos cambios personales atrás, te dije que cada vez que volvía a vos, volvía a mí. Hoy no estoy tan segura de que algo de eso haya sido verdad. Tengo varios personajes para interpretar y soy una excelente actriz. Puedo ser quien quieras que sea, y lo seré para complacerte. No. No era yo, al hablar con vos. No. Ni vos fuiste vos, ni yo fui. No fuimos porque nunca existimos en más de dos.

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